Me gustó mucho el cuento de Cortázar, “La noche boca arriba”. Lo que más me gusta de este cuento es que me hace pensar. A veces es bueno no poder saber exactamente qué está pasando en un cuento, porque lo hace mucho más interesante. Mientras leía el cuento, pensaba que lo entendía suficientemente bien. Bueno, tuve que usar mi diccionario una y otra vez porque había tantas palabras desconocidas, pero a pesar de que requiere mucho más tiempo para leer, esto me ayuda porque me enseñe vocabulario nuevo.
De todos modos, pensaba que lo entendía hasta que leí el final, que dice que los eventos que toman lugar en el hospital son el sueño, y que las experiencias con la ‘guerra florida’ son la realidad. Por supuesto, esto cambia todo. Todavía no sé si lo que decidió el hombre es la verdad, o si él es confundido a causa de la fiebre y el accidente con la motocicleta.
Ahora tengo varias teorías flotando por mi mente. ¿Es el hombre de verdad el moteca o el motociclista? ¿Es confundido, o puede ser que el tiempo es cíclico? Quizás no va a despertar no porque está viviendo en la realidad, pero porque ha muerto. La confusión me frustra un poco, pero más que nada me interesa y me hace sonreír porque a veces me gusta estar un poco confundida, si no hay repercusiones negativas de esta confusión.
